-No es recomendable que los integrantes de un mismo
grupo reiteren las ideas del otro, aún con el propósito de dar más fuerza a la
opinión expuesta.
-Evita atacar al oponente, aun cuando se considere
que el argumento contrario no tiene fundamento.
-No caer en agresiones verbales y faltas de
respeto, pues disminuye el valor de nuestro argumento.